Rizotomía Selectiva Posterior para Tratamiento
de Parálisis Cerebral Congénita

Ateneo del Servicio de Neurología del Hospital Francés
Dr. Jorge Lazareff
19 de Octubre de 1999

La intención es presentar nuestra experiencia en rizotomía selectiva posterior para la Parálisis Cerebral, en base a nuestro trabajo en la Universidad de California (UCLA). La espasticidad por Parálisis Cerebral tiene una incidencia de 2 por 1000 niños vivos. La sintomatología puede caracterizarse por espasticidad ( diplejía, hemiplejía o cudriplejía), disquinesias (atetoide o distónica), atáxica o hipotónica. Los problemas planteados con la PC son: aumento del tono, contractura y deformidades, debilidad, alteración de la coordinación, afección sensorial, falta de balance y reacción postural.

Las opciones terapéuticas que se plantean son la opción médica versus la quirúrgica. Entre los tratamientos médicos el más importante es la rehabilitación con terapia de neuro desarrollo (método de Bobath). Los tratamientos quirúrgicos se dividen en ortopédicos para contracturas y deformidades y el neuroquirúrgico. Entre este último se pueden colocar estimuladores implantables en el nucleo dentado del cerebelo (ya en desuso), la bomba de baclofeno, la cirugía estereotáxica y por último la rizotomía selectiva posterior.
Foster fue el precursor de la rizotomía.

El huso neuromuscular, inervado por la g motoneurona y es la clave del tono muscular. La idea básica de esta técnica es eliminar las aferencias del huso respetando las motoneuronas y las aferencias sensitivas. El candidato ideal para esta técnica es aquel que presenta espasticidad pura, sin contracturas, debilidad o alteraciones en el control motor.

La técnica primitiva consistía en exponer el cono medular pero se modificó por el riesgo de vejiga neurogénica por lesión nerviosa. Hoy en día se realiza laminotomía y se exponen las raíces con el componente motor y el sensitivo separados por un pequeño surco. Se dividen las raíces posteriores y se diseca raicilla por raicilla estimulando cada una y registrando electromiográficamente a nivel distal. Si no se evoca respuesta al estímulo significa que es una raíz puramente sensitiva que forma parte del tracto espinotalámico, en tanto que si al estimular un fascículo de raíz posterior aparece respuesta motora en el electromiograma significa que está formando el arco reflejo. Este último grupo de fibras son las que hay que seccionar pues son las que están formadas por las g motoneuronas. De este modo desaparece la espasticidad. Al realizar el exámen histológico se ve mayor proporción de fibras mielínicas gruesas y no delgadas que son las sensitivas.

Al realizar la cirugía a nivel L2- L3, se provocan cambios ascendentes con mejoría en miembros superiores y pares craneales, por este motivo se intentó con éxito realizar rizotomía L4, L5 y S1, mejorando con el tiempo niveles superiores.
Antes de la cirugía se realiza un análisis de la marcha electromiográfico, para una mejor evaluación de los grupos musculares a denervar.
Otra mejoría secundaria vista por la cirugía es que dado a que el metabolismo muscular disminuye, entonces el paciente puede conseguir un aumento adecuado de peso.
Se han realizado cirugías de este tipo en espasticidad de otras causas pero son casos aislados.
Por otra parte muchas veces el aumento del tono es útil para la rehabilitación.