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Prescripciones Ateneo del Servicio de Neurología del Hospital Francés Dr. Gonzalo Gómez Arévalo |
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15 de Junio de 1999 No cabe ninguna duda de que en medicina la intervención terapéutica más frecuente es la prescripción. La proliferación de alternativas terapéuticas y el crecimiento del reconocimiento de las consecuencias clínicas y económicas de una farmacoterapia inadecuada ha estimulado en la última década una variedad de esfuerzos para mejorar la prescripción: programas de educación a médicos, políticas restrictivas como el completar extensos formularios, restricción de servicios a través de vademecum, requerimiento de aprobaciones previas y la substitución de los requerimientos, y la regulación por parte del gobierno de las indicaciones para la prescripción de drogas. Sin
embargo, los médicos, los terceros que pagan y los entes reguladores de
la salud debieran hacerse una pregunta elemental, aunque rara vez formulado:
Los clínicos con frecuencia empleamos drogas de maneras que no fueron estudiadas en los ensayos pre-marketing: prescribimos las drogas a grupos de pacientes diferentes (edad, sexo, con enfermedades asociadas, etc.), empleamos distintos regímenes de tratamiento (dosis, intervalo interdosis, etc.), y hasta en indicaciones distintas a las que fueron estudiadas. Es particularmente difícil predecir el funcionamiento de drogas nuevas en pacientes delicados, con múltiples enfermedades, quienes son excluidos de los estudios premarketing.
Caso
Nº 1: Una paciente de 85 años de edad ingresa hace 6 meses a
este hospital por presentar un cuadro de afasia de instalación ictal,
se le realizó una TAC de cerebro que evidenció una lesión heterogénea
hipodensa córtico subcortical temporal izquierda con puntillado espontáneamente
hiperdenso compatible con infarto con transformación hemorrágica. La paciente
evoluciona favorablemente externándose con tratamiento antiagregante con
AAS. A los dos meses comienza con crisis parciales motoras, motivo por
el cual se la medica con 300 mg de oxcarbazepina c/12 hs. La paciente
mantuvo un control adecuado de las crisis durante los últimos cuatro meses,
cuando presenta un aumento de las mismas y depresión del sensorio. Por
tal motivo, es nuevamente internada constatándose un na+ plasmático de
125 meq/l. Se inicia reposición gradual del na+, y sustitución de la OXC
por AVP con una buena respuesta y tolerancia.
Caso
Nº 2: Un paciente de 74 años que comienza hace 2 años con torpeza
motora en hemicuerpo derecho coincidente con un cuadro depresivo mayor.
por tal motivo se lo medica con sertralina 50 mg c/6 hs. el paciente refiere
haber notado cierta mejoría anímica transitoria, pero se le agregó una
disfunción en la esfera sexual y un incremento de la dificultad en el
hemicuerpo derecho con temblor de reposo en la mano derecha. se le diagnostica
un síndrome parkinsoniano iniciando tratamiento con levodopa 750 mg/día
en tres tomas sin notar mejoría alguna. debido a la falta de respuesta
a la levodopa y a la sertralina se le decide agregar a su tratamiento
pramepixole 0.25 mg tres veces al día. debido a que comienza a presentar
fallas cognitivas y episodios confusionales, y a la falta de respuesta
al tratamiento, la familia decide realizar una consulta en esta institución.
Caso Nº 3: Un paciente de 78 años de edad con antecedentes de enfermedad de Parkinson de 5 años de evolución, medicado con levodopa 750 mg/día divididos en 4 tomas comienza con un cuadro de delirio paranoide, motivo por el cual se lo trata con olanzapina 5 mg.c/12 hs. El paciente además recibía ibesartán para el manejo de su HTA, atorvastatín para el tratamiento de una DLP II b, omeprazol 20 mg/día por presentar un esofagitis por reflujo secundaria a hernia hiatal, y celicoxib para el manejo de su artrosis y por sus antecedentes gastrointestinales. El paciente presenta un cuadro febril, agregándose un síndrome confusional con una peoría de su cuadro akineto rígido. Se decide su internación constatándose una neutropenia marcada (900 neutrófilos/mm3).
Tiempo atrás, cuando los aspectos diagnósticos de la medicina ya se hallaban científicamente adelantados, las decisiones terapéuticas se tomaban a menudo basándose sólo en impresiones y tradiciones. Hoy debemos considerar antiético practicar el arte y no la ciencia de la terapéutica en cualquier paciente que directa o indirectamente recibe drogas con fines terapéuticos. El médico que emplea únicamente su experiencia propia con una droga para tomar decisiones sobre su empleo expone indebidamente a sus pacientes a riesgos injustificables. Los fenómenos clínicos pueden definirse, describirse y cuantificarse con cierta precisión, pudiendo idearse experimentos que aporten conclusiones válidas sobre los efectos farmacológicos de las drogas empleadas para el tratamiento de los pacientes. Hay que considerar a la enfermedad como un fenómeno dinámico, tomando una actitud que permita reconocer y compensar los cambios que se producen en la fisiopatología a medida que el proceso se resuelve o progresa, y a los pacientes como una población heterogénea. El empirismo puede definirse como la práctica médica basada en la mera experiencia sin la apoyatura de la ciencia ni del conocimiento de los principios. Las observaciones empíricas no tienen por qué ser inútiles: a menudo la suposición inicial de que una droga puede ser eficaz en un determinado estado surge de minuciosas observaciones empíricas. Los ensayos clínicos debieran ser la base de las decisiones terapéuticas que surgen a partir del método científico a la terapéutica experimental.
El "sine qua non" reside en sus controles, existiendo muchos tipos de controles (no es sinónimo de técnica arbitraria a doble ciego). Cuando se realizan ensayos clínicos para compara terapéuticas alternativas se debe considerar:
Haremos un repaso de la historia del control de medicamentos en los EE.UU. En 1906 se crea la ley federal de alimentos y drogas puras, que sólo controlaba la pureza de la droga. En 1938, luego de una epidemia de muertes por el empleo de sulfonilamida en dietilenglicol, se comenzó a exigir pruebas de toxicidad pero no de eficacia. Entonces comienza la era de drogas maravillosas pero inútiles. Luego de la trágica experiencia con la talidomida por los años 60, en el año 1962 se formula la enmienda Harris-Kefauver que exige pruebas farmacológicas y toxicológicas que demuestren eficacia y toxicidad. Se crea un órgano controlador que fue la FDA. En nuestro país ese órgano controlador es la ANMAT Los ensayos clínicos exigidos por parte de la FDA como parte del proceso de la aprobación de drogas para su comercialización son la principal fuente de información acerca de nuevas drogas. Aunque estos estudios generalmente aseguran que la droga es eficaz y no causa danos inaceptables, los estudios pre-venta no nos proveen de información necesaria para tomar decisiones terapéuticas. En nuestro país las exigencias de la ANMAT para la aprobación de la comercialización de una droga pueden tener tres condiciones diferentes:
Un problema fundamental es que no se realizan comparaciones con otros tratamientos. Los sistemas de aprobación de drogas actuales en la mayoría de los países fomentan el empleo de ensayos controlados contra placebo para establecer la eficacia de una droga. Sin embargo, el punto decisivo pertinente para el médico, el paciente y el que paga los gastos de salud es la eficacia relativa, esto es la eficacia, toxicidad y el costo de una droga nueva comparada con las drogas alternativas (que en general son más baratas). Cuando en los estudios pre-marketing se incluyen grupos control que reciben drogas activas, en general las drogas empleadas en estos grupos no son las alternativas terapeúticas preferibles. Por ejemplo, en el gran ensayo clínico pre-marketing del antidepresivo sertralina en ancianos la droga del grupo control fue la amitriptilina, cuyo empleo en este grupo etario en general se desaconseja debido a sus efectos anticolinérgicos marcados. Los ensayos pre-marketing en general no evalúan muchos resultados importantes. Con fecuencia, se evalúan objetivos secundarios, en vez de las consecuencias clínicas más importantes. El CAST (Cardiac Arrhytmia Suppression Trial), ensayo en el cual se encontró que las drogas empleadas para suprimir las arritmias ventriculares incrementaron la mortalidad, ilustra el peligro de esta costumbre. Los efectos adversos sobre la calidad de vida pueden no estimarse correctamente, aún cuando efectos sobre el humor, las actividades, o sobre la función sexual pueden afectar a los pacientes en mayor grado que los síntomas mórbidos que intentan prevenirse. Debido a los tamaños limitados de las muestras y de la duración, los estudios clínicos pre-marketing en general no pueden detectar o estimar efectos adversos serios que sean infrecuentes o asociados con los tratamientos a largo plazo. A pesar de la información limitada acerca de los efectos de una droga que está disponible en el momento de su aprobación, no existen a posteriori sistemas generales para el control y evaluación de medicamentos (esto tampoco ocurre en los llamados países de anexo I, incluyendo a EE.UU.). Aunque la FDA y otras entidades equivalentes en distintos países y la OMS, recolectan en forma espontánea informes de efectos adversos, este procedimiento es el más apropiado para identificar hipótesis para luego ser probadas en estudios controlados.. Excepto en circunstancias especiales (como la ocurrida en 1993 con el ketorolac), la FDA no puede financiar, conducir o exigir ensayos clínicos controlados post-marketing. La falta de una entidad que tenga como objetivo principal el estudio de drogas junto con las apretadas restricciones de financiamiento, limitan la capacidad de otras entidades públicas para proveer los datos necesarios. Como resultado, es la industria farmacéutica la que patrocina una proporción cada vez mayor de toda la investigación de drogas ( que superan hoy en día ampliamente al presupuesto del NIH de 10. 000 millones anuales). Hagamos un breve análisis del trabajo publicado en 1996 por el comité de ética del Royal College of General Practitioner acerca de los resultados de la auditoría de los primeros 100 protocolos de ensayos multicéntricos presentados a este comité por la industria farmacéutica durante el período 1984-1989. El período de extensión del estudio de por lo menos 6 años permitió evaluar con mayor precisión los resultados de los ensayos clínicos, teniendo en cuenta que el tiempo transcurrido fue suficiente para su finalización, evaluación y publicación. De los 100 ensayos, sólo 46 fueron estudios controlados en forma aleatoria a doble ciego y 9 a simple ciego; de todos éstos, 22 fueron ensayos controlados contra placebo. De los 45 restantes, 38 fueron ensayos abiertos y 7 no presentaron objetivos de interpretación.
Las investigaciones patrocinadas por la industria no necesariamente están dirigidas hacia la resolución de problemas clínicos o políticas de salud. Este punto está ilustrado por un estudio, financiado por el fabricante, que comparó el captopril con la metil-dopa y el propranolol como terapia de inicio en el tratamiento de la hipertensión arterial leve a moderada. Los pacientes que recibieron captopril tuvieron mejores mejores puntajes en varias escalas de calidad de vida, lo cual parecía confirmar una de las ventajas postuladas de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Sin embargo, este estudio empleó dosis altas de metil-dopa, las cuales ya no son consideradas como apropiadas para una terapia inicial, y no incluyó diuréticos, por ese momento recomendados para el tratamiento de inicio de la hipertensión arterial leve a moderada. Recientemente, estudios financiados por el NIH informaron que existen menores diferencias, si las hay, en sus efectos sobre la calidad de vida de varios agentes antihipertensivos, incluyendo a los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina. Hoy día encontramos las mismas dificultades en los ensayos clínicos con antagonistas del receptor de angiotensina (los "sartanes") para el tratamiento de la hipertensión, así como con los inhibidores de la HMG-CoA reductasa (las "estatinas") en el tratamiento de las dislipemias. Las consecuencias clínicas y políticas de la falta de programas para la evaluación global y sistemática de medicamentos se ilustran en el caso de los AINEs. En 1991 en los EE.UU. se efectuaron 70 millones de prescripciones de AINEs, con un costo aproximado de 2200 millones de dólares (que en nuestro país actualmente tiene un costo anual aproximado dentro del llamado mercado ético). El empleo de AINEs incrementa con la edad, de modo tal que entre un 10 y 15% de las personas mayores de 65 años toman AINEs recetados. Los AINEs presentan frecuentemente efectos adversos en pacientes ancianos, el más serio de los cuales incrementa tres a cinco veces la tasa de internación y de muerte por úlcera péptica. En esta población aproximadamente el 30% de las internaciones y muertes son atribuibles a los AINEs. El análisis de los costos sugieren que los efectos adversos gastrointestinales relacionados al empleo de AINEs resultan en gastos directos del tratamiento médico de por lo menos 100 millones de dólares por año en los EE.UU. Los AINEs también pueden dañar la función renal, aunque no se conoce muy bien cuál es el impacto clínico y económico de este efecto. A pesar del empleo frecuente y de la seria toxicidad de los AINEs, no se han respondido hasta el momento varias preguntas importantes:
Hagamos un somero análisis de lo ocurrido con el celecoxib (Celebrex) en los últimos meses. El celecoxib es una droga con un novedoso mecanismo de acción: la inhibición selectiva de la isoenzima ciclo-oxigenasa 2 (COX-2). Esto le conferiría, teoricamente, una selectividad en el efecto anti inflamatorio careciendo de los efectos colaterales gastrointestinales mediados por la inhibición de la isoenzima COX-1. Esta droga es presentada ante la FDA para su aprobación a fines del año pasado. Por un motivo netamante comercial, se publicita en la prensa esta presentación y aprobación. La droga es aprobada para el tratamiento del dolor en la artritis crónica en diciembre del año pasado, y se comienza a comercializar en enero de este año, siendo simultáneamente presentada en medios gráficos y televisivos como la "super aspirina". En un plazo de 13 semanas se realizan más de 2,5 millones de prescripciones de este producto en los EE.UU. El 20 de abril de este año una editorial del Wall Street Journal anuncia la ocurrencia de 10 muertes y 11 casos de hemorragia digestiva asociados al consumo de CELEBREX. Curiosamenete, en otra página del mismo diario se anunciaba la aprobación por parte de la FDA del VIOXX (Rofecoxib) de Merck del dolor en la artritis crónica y del dolor agudo asociado a la menstruación, cirugía dental y ortopédica. En los meses subsiguientes los fabricantes del CELEBREX, Searle y Monsanto, salieron a desmentir esta información en los multimedios, e incluso la misma FDA a través del director de la oficina de evaluación de drogas, Robert DeLap, comentó que "si bien la seguridad del celecoxib no se conoce por completo, no hay motivos hasta el momento para alarmarse acerca de algún riesgo especial asociado a esta droga". Desde
el lanzamiento del celicoxib (Celebrex) de Searle y el Rofecoxib (Vioxx)
de Merck se incrementaron las ventas del llamado grupo de drogas músculo
esqueléticas (AINEs, relajantes musculares, etc.) en un 24% en los EE.UU.,
y un 4% en Europa. Esto se proyectaría en ventas calculadas de más de
U$ 2.000 millones anuales de cada uno de estos productos.
Hasta el momento existen pocos incentivos como para contestar estas preguntas. La FDA por lo general no exige ni comparaciones de una nueva droga con tratamientos alternativos antes de su aprobación, ni de estudios controlados post-marketing para medir la incidencia y costos de los efectos adversos. El apoyo de otras entidades públicas es limitado debido a la percepción que, dada las escasas fuentes de recursos, la industria farmacéutica debiera financiar la investigación de drogas. Sin embargo, los fabricantes no se beneficiarían de estudios que determinen si drogas huérfanas (sin patente), baratas o bien intervenciones no farmacológicas puedan reemplazar productos de fácil elaboración y redituables, ni de estudios que determinen la incidencia de efectos adversos de productos ya aprobados. Otras controversias importantes que son el resultado de información inapropiada sobre los efectos de las drogas, se centran en el empleo de drogas antipsicóticas en los hogares de ancianos, el uso de hipnóticos y la elección de un antidepresivo en la tercera edad. Los hilos comunes que unen estos tópicos son la falta de datos acerca de la eficacia relativa, toxicidad y costos, costos potencialmente elevados de una práctica médica inapropiada, y la carencia de un programa para obtener estos datos.
Se reconoce la necesidad de estudios de eficacia relativa, sin embargo estos estudios son en general más complejos que aquellos requeridos para la aprobación de drogas para su comercialización, y acarrearían muestras mayores, más datos acerca de los resultados, y un período de seguimiento mayor. De este modo, el exigir estudios de eficacia relativa para la aprobación de drogas podrían prolongar significativamente las pruebas pre-marketing. De hecho, la FDA en los últimos años ha intentado reducir los retrasos en la aprobación de drogas. (enmiendas para drogas en el tratamiento del SIDA y oncológicas, en las cuales si existe un acuerdo entre la comunidad, los científicos y los fabricantes no se exigirían todas las pruebas pre-marketing, desligándose el estados de la responsabilidad que ello implica). La proliferación de tratamientos alternativos y su indiscriminada difusión pública, la escalada en los costos farmacéuticos, el incremento en el reembolso de gastos de prescripción de medicamentos y el rápido crecimiento de programas de regulación del empleo de drogas, nos imparte una nueva obligación de encontrar nuestras necesidades para la información sobre drogas y de tomar una conducta más responsable acerca de la difusión pública del conocimiento de las enfermedades y sus tratamientos. Todo esto nos debe hacer reflexionar acerca de nuestra actitud como médicos y responsables de la salud de la población, pues si no caeremos en el riego de prescribir drogas de acuerdo al alza o baja en las bolsas de los negocios de salud y no de acuerdo a su eficacia, seguridad, relación riesgo/beneficio/costo demostrados a lo largo de extensas observaciones clínicas empleando el metodo científico. Las propuestas alternativas para controlar los costos de las drogas, tales como el llenado de formularios extensos o el control de precios empleando sustitutos, son medidas desagradables para los pacientes, los médicos y para la industria farmacéutica. La propuesta de crear un centro de evaluación de eficacia relativa de drogas representa un compromiso entre los objetivos opuestos de obtener una mayor información acerca de los efectos de las drogas, mantener costos razonables para la investigación y desarrollo de drogas, y limitar la participación en las decisiones terapéuticas a las aseguradoras de salud. "El
médico no debe ser el primero en utilizar una droga nueva,
Dr. F. Alvarez: Es uno de los mejores ateneos propuestos, esto está ligado a compromisos económicos. Dr. O. Gershanik: "El cerebro que maldice" es un libro acerca de Gilles de la Tourette que explica como es el diagnóstico y el manejo diario de estos pacientes de acuerdo a posturas ideológicas dado que existen demandas permanentes de los mismos pacientes, de la industria farmacéutica y de los medios de comunicación. En algunos casos éstas nos inducen a tomar una conducta incorrecta que en última instancia termina perjudicando al paciente. Es por eso que ante una prescripción, uno debe analizar eficacia, costo, efectos adversos, tolerabilidad e impacto social de la droga. En EEUU la presión farmacéutica es tan grande que no hay pacientes que no salgan con prescripciones de drogas de última generación. No hay ninguna organización mundial, gubernamental que lleve un control de efectos adversos; esto está librado a la buena voluntad de organizaciones como la OMS. Dr. F. Alvarez: Por otra parte, en nuestro país figuran 11.500 fármacos en nuestro vademécum, comparado con 2.000 en Inglaterra. Dr. A. Dubrovsky: En EEUU la FDA no así como el ANMAT permite en el mercado drogas sin efectividad comprobada, como complejos vitamínicos. Dr. G. Gómez Arévalo: En EEUU se venden suplementos nutricionales sin ser necesaria la prescripción médica.
WASHINGTON, D.C., Posted 5:05 p.m. December 1, 1998 -- New painkillers that could offer arthritis relief without stomach problems are one step closer to the market. Celebrex is being touted as a new class of arthritis drug because it eases joint pain, reported CBS 2 News. A Food and Drug Administration advisory panel today recommended the drug for use, but only by prescription. If approved by the FDA, Celebrex would make it possible for millions of Americans to get pain relief without the side effects -- such as ulcers and stomach bleeding -- other painkillers cause. Compiled by Channel 2000 Staff
WASHINGTON, D.C., Posted 7:25 p.m. April 20, 1999 -- The popular new painkiller Celebrex is being linked to deaths and other health problems. Celebrex has been available for the last three months, and is one of the hottest new prescription medications on the market, reported CBS 2 News' Dr. Harlan Gibbs. A so-called "Cox-2" inhibitor that threats arthritis pain, Celebrex is supposed to have frew, if any, side effects. But The Wall Street Journal reports that there have been 10 deaths linked to the new drug, as well as 11 cases of gastrointestinal hemorrhage. But the drug's maker, Monsanto's G.D. Searle subsidiary, says there's no proof that Celebrex caused deaths or serious disorders. The drug is enormously popular, said Gibbs. Over two million prescriptions for the pill have been penned so far, just behind the record 2.7 million Viagra prescriptions in the first 13 weeks of its use. As opposed to the standard treatment for arthritis using drugs like Mortin, Advil, aspirin and Nuprin, the Cox-2 inhibitors, including Celebrex, are supposed to be safe for your stomach. According to Gibbs, the new Cox-2 inhibitors were exactly what patients needed considering the thousands of deaths each year from standard arthritis treatment. The FDA does not yet consider the side effects and deaths reported for Celebrex as a signal for any major problems, said Gibbs. But today, an FDA advisory panel will take a close look at the next Cox-2 medication, Merck's Vioxx, so we will probably be hearing more about these medications.
NEW
YORK -- Monsanto's highly successful painkiller Celebrex has been linked
to 10 deaths and 11 cases of gastrointestinal hemorrhages in its first
three months on the market, The Wall Street Journal reported today.
WASHINGTON,
D.C., Posted 6:50 p.m. April 20, 1999 -- Government advisers recommended
approval Tuesday of a powerful and potentially safer painkiller, Merck
& Co.'s Vioxx, which promises competition for one of the nation's biggest-selling
drugs. Copyright 1999 by The Associated Press
Dow
Jones Newswires
Despite the deaths of 10 people taking the drug Celebrex, the Food and Drug Administration says not to worry about the new "super aspirin." The fatalities reported by The Wall Street Journal are not necessarily cause for alarm, according to the FDA, because eight of the victims had histories of heart disease or other problems. The recent article also linked the drug to 11 gastrointestinal cases. Celebrex is one of a new class of painkillers, known as COX-2 inhibitors, designed to fight arthritis and other chronic conditions. The FDA says when used as directed, the drug offers a safe alternative to aspirin and ibuprofen, both of which can cause side effects. More than 2.5 million prescriptions have been written for Celebrex since it hit the market earlier this year. UPDATED: Thursday, April 22, 1999
SKOKIE,
Ill. -- April 22, 1999 -- A leading U.S. rheumatologist says there is
no evidence in an adverse event report submitted to the U.S. Food and
Drug Administration to indicate that there is any danger in using the
new arthritis drug, Celebrex(TM) (celecoxib). SCOTTSDALE,
Ariz., April 23 /PRNewswire/ -- The Wall Street Journal reported on Tuesday,
April 20th, that 10 deaths and 11 cases of gastrointestinal hemorrhages
have been linked to the Celebrex "super-aspirin," which has only been
on the market for 13 weeks. Celebrex is manufactured by Monsanto Company's
G.D. Searle and Company. Searle officials state that, "The safety profile
is what we would expect," according to the article. A study released in
January by the University of Pennsylvania Medical Center also indicates
that Celebrex may elevate the risk of heart attacks, strokes and other
cardiovascular problems. Based on this evidence, Naturally(R) Vitamins
of Scottsdale, AZ, believes that the public and medical community should
take a closer look at alternatives to Celebrex and other types of potentially
harmful pain-killers. The company markets Wobenzym(R) which is Germany's
top-selling over-the- counter preparation after aspirin. More than 160
clinical studies conducted over 40 years indicate that Wobenzym offers
significant benefits to arthritis sufferers, athletes and the general
population.
Wednesday,
June 23, 1999
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